EN SU CASA DEL BALNEARIO LAS CRUCES SEPULTARON A NICANOR PARRA

EN UNA EMOTIVA DESPEDIDA CON LA PRESENCIA DE LA PRESIDENTA MICHELLE BACHELET Y EL MINISTRO DE CULTURA ERNESTO OTTONE, LOS RESTOS DEL ANTIPOETA YA DESCANSAN EN EL PATIO DE SU CASA, COMO ERA SU DESEO.

En compañía de sus familiares, amigos más cercanos, autoridades y vecinos, Nicanor Parra Sandoval, precursor de la antipoesía, matemático y físico chileno, fue despedido este jueves en la localidad de Las Cruces, comuna de El Tabo, lugar en el que vivió por 20 años, y donde pidió descansar una vez muerto. El ganador del Premio Cervantes 2011 fue homenajeado con una misa que se realizó en la Parroquia La Asunción, hasta donde llegaron la Presidenta Michelle Bachelet en compañía del Ministro de Cultura, Ernesto Ottone, y la que será su sucesora en dicha cartera en el gobierno de Sebastián Piñera, Alejandra Pérez. El poeta Raúl Zurita y el escritor Rafael Gumucio, también estuvieron presentes en el rito religioso. Si bien el encuentro era de carácter privado, las puertas del templo se abrieron casi al finalizar la cita, para que vecinos y veraneantes también fueran testigos del responso. Previo a abandonar el lugar, su cajón fue cubierto con las banderas de Chile y del pueblo mapuche, para luego ser retirado en medio de aplausos y gritos, en señal de cariño por la partida del autor de “Artefactos” (1972).

El cortejo luego inició un recorrido por las calles de Las Cruces, el que fue escoltado hasta llegar a su casa, donde sus familiares —entre ellos su hija Colombina y su nieto, Tololo Ugarte—lo esperaron, pidiendo a los testigos del encuentro que se asomaban por las rejas de la vivienda, evitar el uso de cámaras. Isabel Parra, hija de Violeta, se hizo presente, al igual que su hija Tita, quien en compañía de Colombina cantaron la que es la canción más icónica de Violeta, “Gracias a la vida”. Un familiar de Nicanor, además, leyó el poema “El hombre imaginario”. En su domicilio, se cumplió lo que Parra había solicitado años atrás a sus seres queridos: ser enterrado en el patio, con vista hacia Cartagena. Su tumba fue cubierta con el telar hecho por su madre, Clara Sandoval, el mismo que varios de sus seguidores pudieron ver ayer en la Catedral Metropolitana. En el último adiós, Bachelet, Ottone y Pérez también pudieron acompañar a la familia, visiblemente emocionada por la muerte de Nicanor. Las cuecas de Roberto Parra se escucharon una vez que el cajón con sus restos fue sepultado, y sin emitir discurso alguno por pare de los más cercanos al mayor del clan Parra, la ceremonia concluyó.
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