01/11/2014

Organizaciones Sociales y Gremios al Ataque : Lo que Calla Bachelet

Posted on 15. Mar, 2013 by in Reportaje Central

{lang: 'es-419'}

Luis Mariano Rendón (Acción Ecológica), Armando Huerta (Consejo Superior del Transporte), Millaray Painemal (Anamuri) y Joel González (Tierra Nueva) criticaron las políticas implementadas por Bachelet entre 2006 y 2010. En la conversación se llegó a un claro consenso: ronda el pesimismo sobre su retorno al país y poca novedad se espera apenas pise suelo chileno. HidroAysén, el Transantiago y el conflicto mapuche serán puestos en la mesa de debates cuando termine marzo.

Por Guillermo Arellano. Especial para Rastro Noticias.

Para los últimos días de marzo está anunciada la declaración de la ex mandataria Michelle Bachelet sobre el término de su cargo en la secretaría ejecutiva de la ONU, su retorno a Chile y los deseos de sumarse al proceso presidencial de la Concertación.

En este contexto, mientras los políticos de oposición y de gobierno esperan con ansias este verdadero hito electoral, desde las organizaciones sociales y los gremios preparan lo mejor de su artillería para recordar lo que fue su gestión al mando del país en el período 2006-2010.

Desde tales entidades ligadas al mundo mapuche, las mujeres trabajadoras, el medio ambiente, la energía y el transporte público se habla de una “deuda” que tampoco pudo ser saldada por la administración derechista de Sebastián Piñera y que difícilmente pueda pagarse si se repiten los mismos protagonistas en La Moneda a partir de marzo del próximo año.

Como para hacerse una idea de los densos aires que se respiran en un sector importante de una sociedad que está en crisis, pero que el grueso de la población se niega a asumir.

“Le dio el vamos a HidroAysén”

luis mariano rendon

Luis Mariano Rendón es la cara visible de Acción Ecológica, grupo que se preocupa de “promover la defensa de la naturaleza con el fin de asegurar la preservación de un medio ambiente sano”, como se lee en una de sus declaraciones de principios.

Sin rodeos, consultado por la gestión del anterior gobierno, indicó que el principal “legado” de Bachelet “fue el haber promovido una forma de generación de energía mucho más depredadora. Con esto me refiero a la gran cantidad de termoeléctricas que se construyeron, sumado a proyectos que iban en la misma línea y que generaban impactos adicionales. Por ejemplo, Isla Riesco (Región de Atacama), donde se sacaron a licitación los yacimientos de carbón que eran propiedad del Estado de Chile y que se entregaron a monopolios de privados de la energía que hoy los están explotando y provocando un daño enorme, lo que se suma al perjuicio que se va a generar cuando se queme todo ese carbón”.

El líder de la agrupación añade que “paralelamente, Bachelet fue la que le dio el vamos a HidroAysén. En su mandato se entregaron las primeras autorizaciones que permitieron el inicio de los trabajos iniciales y estudios”.

“Es decir, se está completamente al debe, porque, por otro lado, hubo cero impulso a las energías renovables no convencionales. No hubo ningún compromiso, ningún objetivo, ninguna política y ninguna destinación de recursos para conseguir avanzar en ese ítem. Es más, se hizo todo lo contrario a la visión de sustentabilidad, que es dejar de lado los proyectos más depredadores, que son los que aumentan la huella de carbono y que dañan el clima del planeta y la economía, porque cada vez está siendo más seguida y sancionada en los mercados internacionales”, explicó.

Rendón también tuvo tiempo para hablar de la “expansión urbana”, proceso que viene arrastrándose desde la gestión de Ricardo Lagos (2000-2006). En su lectura, “Santiago se sigue extendiendo, pero se come las tierras agrícolas que la rodean y perdemos fuentes de abastecimiento de alimentos, algo que es un contrasentido. Al expandir la ciudad, se generan viajes motorizados prolongados, por ende, más emisión de contaminantes. Y esto se hace porque hay intereses muy grandes de los especuladores inmobiliarios. Pues bien, Bachelet le dio continuidad y presentó una nueva modificación del plano regulador metropolitano, el cual no tuvo ninguna diferencia y que después siguió usando Piñera en su gobierno”.

Por esto y más, el coordinador de AE dice no esperar “nada” de la propuesta programática de la ex titular de Salud y Defensa. “Es difícil que tenga una actitud distinta en relación a cómo actuó antes, dado que detrás de ella siguen estando los mismos intereses que se vieron en su primer gobierno. Seguramente, van a haber maquillajes para tratar de aggiornar un poco su programa”.

“Ahora, estamos claros que ningún candidato va a poder hacer los cambios que este país necesita, porque tenemos una institucionalidad que lo impide y un sistema electoral binominal que le da un poder de v
eto a la minoría del Congreso que decide por la mayoría ciudadana”, concluyó.

Crimen social

Foto 1Armando Huerta, vicepresidente del Consejo Superior del Transporte y recordado por ser uno de los cinco empresarios de la locomoción colectiva que fueron detenidos por ordenar el bloqueo de calles y avenidas de Santiago con micros, en agosto de 2012, por lo que requerido por el gobierno de Ricardo Lagos por la Ley de Seguridad Interior del Estado, evalúa de mala manera el principal cambio que impulsó la administración Bachelet: el Transantiago.

 A su juicio, “con los cambios del transporte de pasajeros se dejó a más de 5.000 empresarios, choferes, inspectores, planilleros y mecánicos cesantes, lo que significó la ruina y la pérdida total del sector. Acá hubo una campaña de desprestigio y una presión para transformar a los gremios en empresas, en circunstancias que al fisco no le costaba un solo peso el transporte de la Región Metropolitana”.

“A nosotros nunca se nos financió nada. Por lo tanto, Bachelet tiene una deuda muy grande -al igual que Lagos- con las organizaciones de esa época. Por eso,  la gente reclama, porque los servicios no cumplen con las expectativas anunciadas”, sostuvo.

 En lo técnico, Huerta afirma que “luego de implementar un sistema de acercamiento y transbordos, paulatinamente estos se han tenido que cambiar dado que nunca dieron resultados. Los usuarios se pasaban horas subiendo y bajando micros y para qué hablar de la demora en los paraderos. Nunca han podido solucionar el problema de las esperas”.

Por tal motivo, el líder sectorial asegura que no espera “nada” novedoso a partir del retorno de Bachelet al país. “Primero que todo, ya no existen los gremios del trasporte, sólo hay unas pocas empresas que ganaron las licitaciones y que les ha ido muy bien en lo económico, porque los contratos que hizo el Estado fueron muy beneficiosos para estas firmas. Lo grave, es que los gremios del transporte siempre cumplieron una muy buena labor trasladando pasajeros”.

“Si a nosotros nos hubiesen dado vías exclusivas, como pasa ahora, todo sería distinto. Hubo un sistema de máquinas de cobro automático en el que nos hicieron invertir más de 80 millones de dólares y resulta que al final ese dinero terminó en la basura. Y claro, ahora se han dejado de construir escuelas y hospitales con las platas que absorbe el Transantiago. Y ojo que el fallecido senador Adolfo Zaldivar fue expulsado de su partido (DC) por tener la hombría de oponerse a este sistema, que en su momento lo catalogó de “crimen social” para Santiago. Lo peor de todo es que no mejora nada y el Estado sigue inyectándole plata”, alegó el personero.

 Desigualdad y Criminalización

AMARUPara Millaray Painemal delegada indígena de la Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas (Anamuri), las principales deudas que dejó la administración Bachelet relacionadas al conflicto mapuche “están relacionadas con la escasa atención a las demandas de recuperación de territorios y criminalización de la protesta social”.

En este sentido, la dirigenta cuestionó el actuar de la ex jefa de Estado en la aplicación de la Ley Antiterrorista. A su juicio, “no se comportó correctamente viniendo de una persona que sufrió en carne propia la represión de la dictadura militar. No obstante ese dato, durante su mandato se aplicó con mayor dureza esta ley y bajo su gobierno se asesinaron a jóvenes mapuche, como fue el caso de Mathias Catrileo, donde sus asesinos quedaron posteriormente libres. Ella, además, en sus giras al extranjero negó la existencia de presos políticos mapuche”.

En el terreno de la mujer trabajadora, Painemal tildó de “deficiente” la implementación de políticas sociales vinculadas a este precario sector. “Existió una profundización de la desigualdad social, en el que las mujeres indígenas hemos tenido pocas posibilidades de acceso a educación, salud y varias otras cosas. La tendencia es convertirnos a todas en empresarias y no se piensa en cuestiones de fondo como es la devolución de tierras, la recuperación de nuestras semillas nativas y que el agua para todos”.

Es por esto que la directiva se siente “pesimista” con el programa de gobierno que presentará Bachelet, “ya que mientras no se cambie el actual sistema económico neoliberal todo seguirá igual. Reitero, hay una desigualdad social que deja de lado a los campesinos e indígenas”.

“Esperaría que su propuesta apunte por establecer una Asamblea Constituyente y una nueva Constitución Política, para que el Estado chileno se asuma como una nación pluricultural que le reconozca derechos a la madre tierra y se acepte la diversidad cultural. Está demostrado que un rostro de mujer tierna y con una sonrisa amplia no asegura cambios al sistema y menos en materia de los pueblos indígenas”, remató.

 Soberanía alimentaria

Foto 3Joel González Vega, coordinador del colectivo socioambiental “Tierra Nueva” lleva bastante tiempo denunciando a través de las redes sociales la campaña “Yo no quiero transgénicos en Chile”.

Los alegatos evidencian que desde el gobierno de Bachelet a la fecha “se ha intentado, por medio de las indicaciones presentadas al proyecto de ley de bioseguridad de vegetales genéticamente modificados, liberar, desregular y extender los cultivos transgénicos para el mercado local, lo que conlleva un claro impacto a nuestra soberanía alimentaria, a las comunidades campesinas, a nuestra biodiversidad y la salud de todos los chilenos. De paso, se le entrega la actividad agroalimentaria al monopolio de las empresas semilleras y transnacionales”.

La iniciativa fue presentada en su ocasión por los entonces senadores Andrés Allamand (RN), Fernando Flores (CH1), Juan Antonio Coloma (UDI), Eduardo Frei (DC) y Alberto Espina (RN).

Además, González detalló que “durante el gobierno de Ricardo Lagos, siendo Bachelet ministra de Salud, el 20 de Julio de 2000, la Contraloría tomó razón del Decreto Nº 293 (fechado el 26 de abril del 2000), por lo cual se decide etiquetar los alimentos transgénicos”, procedimiento “que debe indicar el listado de ingredientes contenidos en ellos y finalizar con el rotulado ´Transgénico u OGM´. La norma establecía que los productos con menos de 1% de transgénicos no estarían sujetos a etiquetado”.

“En cambio -agrega-, los productos a granel o no envasados deberían incorporar el sello ´transgénico´ u ´OGM´. El decreto fue firmado por Bachelet y siguió el trámite normal, pero quedó archivado y olvidado y se omitió su publicación en el Diario Oficial para dejarlo de esta manera sin efecto legal”.

El activista reclama que “posteriormente, las demandas ciudadanas respecto al etiquetado y del derecho a saber qué estamos consumiendo, no fueron oídas durante su gobierno”.

 

 

 

 

 

Tags: , , , , , , , , , ,